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Chile | Elecciones presidenciales del 16/11/2025

  • Foto del escritor: Fidel Fernández
    Fidel Fernández
  • 16 nov 2025
  • 8 min de lectura

Autores: Alicia Albino, Candela Berardi, Facundo Barbaro, Fidel Fernández


Contexto

Las elecciones presidenciales y parlamentarias del domingo 16 de noviembre de 2025 en Chile se desarrollan en un clima de fuerte polarización política. La disputa principal enfrenta a la extrema derecha con el oficialismo, encabezado por una candidata comunista, en un escenario marcado además por el cansancio de una ciudadanía sometida a múltiples procesos electorales en los últimos cuatro años y profundamente afectada por la creciente inseguridad.


Por primera vez, el voto es plenamente obligatorio desde la ley de 2022, que establece sanciones para quienes no concurran a las urnas. Este cambio incorpora a millones de electores que anteriormente votaban de manera irregular.


En una campaña centrada en seguridad, inmigración y recuperación económica, ocho candidatos compiten por la Presidencia en un contexto social transformado por fenómenos hasta hace poco inéditos en el país, como la expansión de bandas de narcotráfico, el aumento de la violencia y un inédito flujo de inmigración irregular. Estos factores reconfiguraron las demandas ciudadanas y moldearon los discursos políticos.


La elección se produce también en un ambiente de apatía y desconfianza institucional. Según el Centro de Estudios Públicos, al 30 de octubre uno de cada cinco votantes seguía indeciso, reflejando altos niveles de incertidumbre y desgaste. A ello se suma el amplio descontento con la gestión del presidente Gabriel Boric, quien deja el cargo con una desaprobación cercana al 62%.


Más de 15,7 millones de personas están habilitadas para votar en unos comicios donde también se renovarán 179 cargos —toda la Cámara de Diputados y parte del Senado—. Analistas coinciden en que, dada la fragmentación y el descontento generalizado, es poco probable que alguna candidatura alcance la victoria en primera vuelta.


Sistema electoral

En Chile, el Sistema Electoral está normado por la Constitución Política del Estado y leyes orgánicas constitucionales por medio de Servicio Electoral (SERVEL).  Se vota cada cuatro años y para ser candidato a Presidente de la República se requiere ser chileno, tener 35 años de edad y ser ciudadano con derecho a sufragio. En estas elecciones se vota también para la renovación de las cámaras de diputados, senadores y gobernadores de los distintos municipios de Chile. 


El voto es obligatorio y se marca a un solo candidato. Marcar a más de uno se considera nulo el voto. El candidato ganador se considera a quien obtenga la mayoría absoluta, más de la mitad de los votos válidamente emitidos. En caso que no se cumpla este requisito se va a segunda vuelta el cuarto domingo después de la primera elección en donde competirán los dos candidatos que hayan obtenido mayores votos.


Requisitos para emitir el sufragio: ser mayor de 18 años el día de votación, no tener inhabilitación para sufragar y presentar cédula de identificación al momento de votar.


Sistema político

Chile es una república democrática, presidencialista y unitaria, con creciente descentralización.


Históricamente, su sistema de partidos fue clasificado como un pluralismo moderado compuesto por tres bloques —izquierda, centro y derecha—. Este equilibrio se quebró en los años 60, acelerando la crisis que precedió al golpe de Estado de 1973. Tras el retorno a la democracia, el país funcionó bajo un esquema de bicoalicionismo moderado entre una alianza de centroizquierda y otra de centroderecha.


El estallido social de 2019 rompió este equilibrio: los chilenos expresaron su rechazo al modelo neoliberal y surgieron nuevas fuerzas políticas por izquierda y derecha que desplazaron a los partidos tradicionales. Así, los candidatos del balotaje 2021 —Boric y Kast— ya no pertenecían a las coaliciones históricas. Aunque la izquierda ha intentado reorganizarse, la fragmentación y la polarización se profundizaron de cara a 2025.


Candidatxs

JEANNETTE ALEJANDRA JARA ROMÁN

Exfuncionaria del gobierno de Michelle Bachelet y ministra de Trabajo en la administración de Gabriel Boric. Militante del Partido Comunista, representa a la coalición Frente Unidad por Chile. Su programa, titulado“Un Chile que cumple”, estructura una propuesta centrada en derechos sociales, modernización del Estado, inclusión y fortalecimiento democrático. Aunque el documento es general en diversos aspectos, se posiciona como la candidatura que más abiertamente se adscribe a una agenda de género y diversidad, destacando su compromiso explícito con los derechos sexuales y reproductivos, la salud sexual integral y la igualdad para la población LGBTI+.


Entre los ejes programáticos, su tercer pilar —“Un Estado social que cumple a las personas”— incluye medidas para garantizar la salud integral con enfoque de género, el acceso universal a métodos de prevención, la continuidad de la Política Nacional de Salud Trans y el reforzamiento de programas de acompañamiento para jóvenes trans y sus familias. Asimismo, en educación, propone una política de educación sexual integral basada en información científica y ajustada a las edades, mientras que en el ámbito institucional plantea reactivar una reforma a la Ley Antidiscriminación para crear una institucionalidad específica en materia de diversidad sexual. Pese a que el programa no desarrolla un capítulo propio sobre población LGBTI+ como sí lo hace respecto a otros grupos vulnerados, Jara sostiene de manera consistente un posicionamiento público a favor de la inclusión y ha firmado compromisos con organizaciones de la diversidad sexual, posicionándose como la candidata más alineada con estas demandas dentro del espectro político.



JOSÉ ANTONIO KAST RIST 

Fundador del Partido Republicano y figura emblemática de la derecha conservadora chilena, compite con el apoyo de su partido en alianza con el Partido Social Cristiano. 


Su trayectoria incluye cuatro períodos como diputado y dos candidaturas presidenciales previas. El plan de gobierno que presenta, “La Fuerza del Cambio”, configura un programa centrado en la seguridad, el orden público, la reactivación económica y el fortalecimiento de la autoridad estatal. Desde el inicio, identifica tres “emergencias”—seguridad, economía y crisis social—que atribuye a un Estado debilitado por la burocracia y el gasto público. Su propuesta enfatiza un enfoque fuertemente conservador, que reivindica el rol de la familia tradicional, los valores religiosos y la autoridad parental sobre contenidos educativos. En ese marco, no incluye ningún tipo de medida relacionada con igualdad de género, diversidad sexual o derechos reproductivos.


A diferencia de su campaña de 2021, en la que cuestionó abiertamente el matrimonio igualitario, la adopción homoparental y el Ministerio de la Mujer, en 2025 evita confrontar directamente estos temas y adopta un tono más moderado en lo discursivo, aunque sin modificar la orientación de fondo de su programa. Su estrategia busca mantener un perfil conservador sin volver a los choques frontales con las agendas de derechos, aunque sostiene críticas a lo que denomina “lobby gay” y reafirma el principio de libertad de los padres para educar sin “interferencias ideológicas”.



EVELYN ROSE MATTHEI FORNET​ 

Fue alcaldesa de la comuna de Providencia entre 2016 y 2024. Se desempeñó como funcionaria en el gobierno de Sebastián Piñera. ​Pertenece al partido Unidad Democrática Independiente (UDI) y candidata por la coalición Chile Grande y Unido. 


Su programa, titulado “Bases programáticas para Chile”, se articula en torno a cinco grandes ejes, destacándose la lucha contra el crimen organizado, el crecimiento económico y la mejora de la calidad de vida. Su discurso comparte con la derecha un énfasis en el orden, la seguridad y el fortalecimiento de la autoridad estatal, especialmente frente al avance del crimen y los efectos de la migración irregular.


Sin embargo, a diferencia de Kast, Matthei incorpora un apartado específico sobre mujeres y equidad de género. Bajo el concepto de “Mujeres libres, seguras y con más oportunidades”, reconoce brechas persistentes y propone medidas orientadas a la inserción laboral femenina, la conciliación con la maternidad y la protección frente a la violencia. Con todo, su programa no desarrolla políticas para la población LGBTI+, evita referencias expresas a diversidad sexual y se mantiene dentro de un marco de valores familiares tradicionales.



JOHANNES MAXIMILIAM KAISER BARENTS VON HOHENHAGEN

Diputado y fundador del Partido Nacional Libertario, presenta una candidatura que se ubica en el ala ultraliberal y conservadora del espectro político. Ex militante del Partido Republicano, Kaiser ha construido su figura pública principalmente desde plataformas digitales y discursos polémicos, muchas veces cuestionados por posiciones discriminatorias.


Su propuesta política, fiel al ideario libertario, se centra en la reducción del Estado, la defensa radical de las libertades individuales entendidas desde una perspectiva liberal-conservadora y una fuerte crítica a las políticas de inclusión, enfoque de género o ampliación de derechos sociales. Si bien su programa oficial es menos elaborado que el de otras candidaturas, su trayectoria y sus intervenciones públicas permiten situarlo como uno de los candidatos con una posición más abiertamente hostil hacia la agenda de diversidad sexual, sin plantear medidas de inclusión ni igualdad en su oferta programática.



FRANCO ALDO PARISI FERNANDEZ

Economista y fundador del Partido de la Gente (PDG), retoma su tercera candidatura presidencial tras competir en 2013 y 2021. Parisi ha construido un discurso antipolítico, orientado a captar descontento ciudadano y presentar propuestas centradas en eficiencia económica, transparencia y reducción de privilegios políticos.


Su oferta programática suele caracterizarse por la apelación directa a la ciudadanía a través de redes sociales y plataformas digitales, con un contenido más orientado a reformas institucionales, economía y modernización, pero sin un desarrollo sustantivo sobre asuntos de género, diversidad o políticas sociales específicas. En ese sentido, su posicionamiento puede considerarse más bien ambiguo o indiferente frente a las agendas de igualdad e inclusión.



EDUARDO ANTONIO ARTÉS BRICHETTI

Dirigente social, profesor y ex candidato presidencial por Unión Patriótica, compite en 2025 como independiente. Se inscribe dentro de una izquierda marxista tradicional, con un discurso centrado en soberanía popular, antiimperialismo y transformación estructural del modelo económico.


Su enfoque político prioriza la participación popular y las reformas profundas, aunque su candidatura no desarrolla de manera detallada políticas vinculadas a diversidad sexual, género o inclusión específica de grupos vulnerados. Su atención está más orientada a ejes macroeconómicos, democratización y justicia social en sentido amplio.



MARCO ANTONIO ENRÍQUEZ- OMINAMI GUMUCIO

cineasta, ex diputado y figura histórica de la centroizquierda chilena, participa nuevamente como candidato independiente tras tres postulaciones anteriores. Su perfil combina propuestas de modernización, reformas institucionales y una visión progresista en términos de derechos. Aunque su campaña 2025 no presenta un documento programático tan exhaustivo como otras candidaturas, históricamente ha expresado posiciones favorables a la igualdad de género, al reconocimiento de la diversidad sexual y a la ampliación de derechos civiles. No obstante, en esta elección su programa no desarrolla de manera sistemática medidas concretas en esta materia, y su posicionamiento se refleja más en su trayectoria que en propuestas específicas.



HAROLD MAYNE – NICHOLLS SECUL

periodista y expresidente de la Federación de Fútbol de Chile, se presenta como candidato independiente y representa un perfil ciudadano, técnico y alejado de la política partidaria tradicional. Su campaña se enfoca más en gestión, transparencia y renovación institucional, con propuestas orientadas a eficiencia estatal y cultura organizacional. Al igual que otros candidatos independientes, su programa no incluye un desarrollo detallado sobre derechos LGBTI+ o políticas de género, manteniendo una plataforma generalista y orientada a reformas de gestión más que a agendas de derechos.


Encuestas

Las encuestas indican un escenario de alta incertidumbre. Desde su triunfo en las primarias de Unidad, Jara ha ocupado de manera persistente el primer lugar en intención de voto, aunque su crecimiento se ha estancado alrededor del 30%, cifra lejana a la necesaria para llegar a la Presidencia en primera vuelta. 


Así, la principal incógnita radica en quién será el espacio que enfrente al oficialismo en el balotaje: cualquiera tiene altas chances de imponerse ante Jara. El polo de derecha evidencia una enorme dispersión y el orden de preferencias varía según cada consultora. 


Si bien Kast es señalado como el favorito a quedarse con el segundo lugar, se ha estancado entre el 20% y el 25%. Por su parte, los números del libertario Kaiser vienen al alza: de promediar el 10% hace un mes, a tener una intención de voto cercana al 18%. Más rezagada, Matthei no logra despegar y se ubicaría alrededor del 15%. Por último, el desempeño de Parisi sigue siendo una duda: mientras unos sondeos lo colocan quinto debajo de los 10 puntos, encuestadoras como Atlas Intel lo miden cerca del 20%, disputando el ingreso al balotaje. 


Respecto al resto de los candidatos, mientras Mayne-Nicholls cosecharía un 5%, MEO y Artés no superarían los 2 puntos. De este modo, solo parece existir una certeza: el futuro de Chile se decidirá el 14 de diciembre




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